Reflexión sobre la posible evolución, de todos los seres vivos
Híper consciencia
Obra: Libro, sipnosis. | Autor: Nely García García Rodríguez | Tipo de texto: Narrativo | Etapa: Secundaria | Lecturas: 6613
Compartido por: Nely García el 2018-09-08
2 actividades para el aula | Añadir audio-lectura
Leer a pantalla completa | PDF | Favorito

Las nuevas opiniones siempre son sospechosas y naturalmente se rechazan, sin más razón que el hecho de no ser comunes. J.Locke.

Sinopsis de "Híper consciencia"

Alejandro, es un joven profesor de filosofía existencial que vive en el año dos mil diez y ocho y sueña con un mundo perfecto.

De una forma incomprensible racionalmente, se encuentra un día rodeado de personajes conocidos por la literatura universal, que después de sus muertes físicas adquirieron unas formas energéticas superiores y vivían en beatitud constante en un mundo especial. Un grupo de ellos decide bajar a la Tierra con cuerpos materiales (solamente aparentes), por amor hacia todos los seres vivos que poblaban este mundo imperfecto e intentar amortiguar sus sufrimientos y Alejandro se convirtió en su amigo.

Ellos con su sabiduría le hicieron contemplar otros mundos experimentados por él, en tiempos indefinidos. Desde ese momento, vivía periodos materiales y otros puramente energéticos, en diferentes existencias. La cantidad de información recibida y la escasa energía acumulada, hicieron que la mente de Alejandro se tambaleara.

Sus amigos le aconsejaron el que, durante un periodo más o menos largo, viviera su vida material en la Tierra (que también resultó ser sorprendente) y olvidara los mundos transcendentales hasta que los seres de todos los mundos evolucionaran. Sin tener plena consciencia de ello, los organismos adquirieron un conocimiento superior en un periodo de tiempo impreciso y los habitantes de la Tierra, también. Alejandro en esas condiciones ya podía integrarse otra vez, en el grupo de amigos evolucionados. Llegados a ese estado sabio, las mentes de todos los mundos se encontraban en un amalgama de infinitas posibilidades, donde la consciencia total, podría ser el centro, el vacío cósmico, el poder y la física cuántica, el hilo que puede conducir hacia nuevos conocimientos.

También descubrieron que las jerarquías pueden ser inútiles o contraproducentes, si no están conducidas por multitudes evolucionadas, tanto en el mundo racional, como en el místico.

Una narrativa en donde, de forma natural y comprensible, racionalidad y ciencia ficción fantástica, se entremezclan.



¿Recomendarías su lectura en el aula? Por favor, valora del 1 al 10 este texto.

Valoración: 5.1/10 (21 votos)


Actividades para el aula añadidas por los usuarios
Añadido por Nely García el 2018-12-14
Añadido por Nely García el 2018-12-14

             Fragmento de la narrativa sin publicar, "Híper consciencia".

 

   Princesita contemplaba con pena y estupor, como unos niños entre cinco y diez años, sucios y andrajosos, algunos con lágrimas en los ojos buscaban desesperadamente algo para comer, en un basurero mal oliente. Algunos eran algo mayores y protegían a sus hermanos o conocidos, pero todos eran vulnerables pues estaban expuestos a que otros de mayor edad irrumpieran en el lugar para pegarles o humillarles. Eso solía ocurrir con frecuencia y aunque lo sabían no lograban acostumbrarse a las adversidades.

    Princesita vestida con atuendo humilde pero limpio y aparentando tener unos diez años, se acercó a unos niños pequeñitos que al verla, sus caritas sucias y llorosas, expresaron sorpresa pues no era normal el ver a niños limpios en ese sitio.

    —Hola pequeños -les dijo-, mientras sus manos les acariciaban.

    Los niños reflejaban una mezcla de estupor, miedo y algo de alegría.

    —Me llamo Princesita y vengo de muy legos. Al escuchar esas palabras otros niños se acercaron. Una niña más atrevida -dijo-, ¿buscas comida?

    —No, yo no la necesito, he venido para ayudaros, sé que tenéis hambre y acto seguido la Planta sabia apareció en el lugar cargada de exquisitos frutos, y Princesita les indicó que podían cogerlos y para estimularlos ella misma, cogió uno y se puso a comerlo. En un momento todos los allí presentes saciaban su hambre comiendo los frutos con aparente felicidad y confusión. Mientras Princesita, La Planta y Paloma que miraba desde las alturas se regocijaban. Una vez el hambre saciada rodearon a Princesita llenos de entusiasmo y haciéndole preguntas.

    —Hemos comido todos y La planta sigue estando llena de frutos-dijo- un niño de unos ocho años, Princesita le miró cariñosa y dijo.

    —Esa planta ha venido para que cojáis todos los frutos que queráis, y como es mágica nunca se acaban.

    —Están muy buenos -dijo- otro niño y añadió, ¿podemos coger para mamá?

    —Sí podéis, pero no será necesario pues a partir de ahora cuando tengáis hambre, solo tendréis que llamarla y ella acudirá cargada de frutos y podréis compartirlos con quien queráis. A medida que saciaban el hambre el paisaje se transformaba con las energías que le prestaban Princesita, la Planta y Paloma, en un lugar de ensueño: el olor apestoso se truncó en una brisa suave con una fragancia exquisita que procedía de las plantas aromáticas del paisaje. Ellos leían la mente de los niños y aunque eran insensibles al dolor o a cualquier otro sentimiento, porque sus seres pertenecían al nivel elevado de beatitud y felicidad, el estar en contacto con tanto sufrimiento provocaron que una compasión sin límites se instalara en sus interiores y compartiera la alegría de los pequeños.

     Los niños mostraban caritas de asombro y felicidad, mientras que la Planta, Princesita y Paloma, se regocijaban al verlos felices. Como leían sus pensamientos constataban horrorizados como eran sus…….


Solo lo usuarios registrados en el Banco de Textos pueden añadir actividades para el aula.
Iniciar sesión | Registro
Consultas y sugerencias en sergioabad@gmail.com o en Twitter: @sabad
Conoce también mis otros recursos didácticos: El generador de fichas para imprimir, Dicta2.0 y Goodrae

Licencia Creative Commons