< Las aventuras de Tom Sawyer (fragmento) >

Leído por D.A.. de 6C el 2022-02-10

Texto

Obra: Las aventuras de Tom Sawyer
Autor: Mark Twain

Música

Obra: Liberty
Autor:
Intérprete: Mark Howard

Lleg la maana del sbado. Aquel da de verano apareci luminoso, fresco y rebosante de vida. En cada corazn anidaba un canto y los rostros parecan contentos.

Apareci Tom por la calle con un cubo de lechada y una brocha atada en la punta de una prtiga. Despus de echar una mirada a la valla, perdi toda su alegra y una aplastante tristeza descendi sobre su espritu. Treinta metros de valla de dos metros y medio de altura! Lanzando un suspiro, moj la brocha y la pas a lo largo del tabln ms alto; repiti la operacin varias veces; compar la insignificante franja enjalbegada con el inmenso continente de cerca sin encalar, y se sent sobre un cajn de madera, descorazonado.

Empez a pensar en todas las diversiones que haba planeado para aquel da, y sus penas se exacerbaron. Muy pronto los chicos, que tenan fiesta, pasaran camino de apetitosas excursiones, y se reiran de l porque tena que trabajar Esa idea le encenda la sangre como un fuego. En aquel desesperado momento sinti una inspiracin. Nada menos que una soberbia y magnfica inspiracin!

Tom la brocha y se puso tranquilamente a trabajar. Ben Rogers apareci en aquel instante. Se acercaba dando saltos y brincos, seal evidente de que iba dispuesto a divertirse y de que llevaba el corazn libre de pesadumbres. Estaba zampndose una manzana y, de cuando en cuando, lanzaba un prolongado y melodioso alarido, seguido de un profundo ti-ln, ti-ln, ti-ln, ti-ln, ti-ln, ti-ln porque iba imitando a un vapor del Misisipi. El barco se acercaba lentamente a la acera. Tom sigui encalando. Ben se le qued mirando un momento y dijo:

Je, je! Castigado, eh?

No recibi respuesta. Tom examin su ltimo toque con mirada de artista: despus dio otro ligero brochazo y estudi, como antes, el resultado. Ben atrac a su costado.

Hola, compadre! Te hacen trabajar, eh?

Ah! Eres t, Ben? No te haba visto.

Oye, me voy a nadar. No te gustara venir? Aunque, claro, te gusta ms trabajar

Tom, despus de contemplarle un instante, dijo:

A qu llamas t trabajo?

No es eso trabajo?

Tom reanud su blanqueo y le contest:

Bueno, puede que lo sea y puede que no. Lo nico que s es que a Tom Sawyer le gusta.

Vamos! Me vas a hacer creer que eso te gusta?

No s por qu no va a gustarme. Es que le dejan a un chico blanquear una cerca todos los das?

Aquello puso la cosa bajo una nueva luz. Ben dej de mordisquear la manzana. Tom movi la brocha, atrs y adelante; se retir dos pasos para ver el efecto; aadi un toque aqu y otro all; juzg otra vez el resultado. Mientras tanto, Ben no perda de vista un solo movimiento, cada vez ms interesado. Al fin habl:

Oye, Tom, djame encalar un poco.

Tom reflexion. Estaba a punto de aceptar, pero cambi de propsito.

No, no puede ser, Ben. Ya ves, mi ta Polly es muy exigente con esta cerca porque est aqu, en mitad de la calle, sabes? Si empezases a pintar la cerca y ocurriese algo!

Ya lo har con cuidado. Mira, te doy un trozo de manzana.

No puede ser, Ben, no me lo pidas

Te la doy toda!

Con desgana en el semblante y con entusiasmo en el corazn, Tom le entreg la brocha. Y mientras el ex barco de vapor trabajaba y sudaba a pleno sol, el artista retirado se sent all cerca, en una barrica, a la sombra, balanceando las piernas y devorando la manzana. A cada momento aparecan nuevos muchachos; iban a burlarse, pero acababan encalando. Cuando Ben se rindi de cansancio, Tom ya haba vendido el turno siguiente a Billy Fisher por una cometa en buen uso; y as sigui y sigui hora tras hora. Tom nadaba materialmente en riquezas. Tena, adems de las cosas mencionadas, parte de un cornetn, un trozo de vidrio azul, un carrete y un pedazo de tiza. Haba, entre tanto, pasado una tarde deliciosa, en plena holganza, con abundante y grata compaa, y la valla tena tres manos de cal!