< Un rasgo generoso >

Leído por C.M.C. de 6C el 2022-06-01

Texto

Obra: Corazn. Diario de un nio.
Autor: Edmundo de Amicis

Música

Obra: Spiegel Im Spiegel
Autor: Martin Jacoby
Intérprete: Martin Jacoby

Mircoles, 26

Precisamente esta maana se ha dado a conocer Garroni. Cuando entr en la escuela, un poco retrasado porque me haba detenido la maestra de la primera clase superior para preguntarme a qu hora poda ir a casa a encontrarnos, el maestro no estaba all todava y tres o cuatro muchachos atormentaban al pobre Crossi, el pelirrojo que tiene un brazo muerto y cuya madre es verdulera. Le golpeaban con las reglas, le tiraban a la cara cscaras de castaas, le ponan apodos y le remedaban con su brazo pegado al cuerpo. El pobre estaba solo en la punta del banco, asustado y daba pena verlo mirando ya a uno, ya a otro, con ojos suplicantes para que lo dejaran e paz. Pero los otros lo vejaban ms y entonces l empez a temblar y a ponerse encarnado de rabia. De pronto, Franti, el de la cara sucia, salt sobre un banco y, haciendo como que llevaba dos cestas en brazos, remed a la madre de Crossi cuando vena a esperarlo antes a la puerta, pues a la sazn no iba por estar enferma. Muchos se echaron a rer a carcajadas. Entonces Crossi perdi la paciencia y, cogiendo un tintero, se lo arroj a la cara con todas sus fuerzas; pero Franti se agach, y el tintero fue a dar en el pecho del maestro que entraba en ese momento.

Todos se fueron a su puesto, y callaron atemorizados.

El maestro, plido, subi a la mesa y, con voz alterada, pregunt:

Quin ha sido?

Nadie respondi.

El maestro grit alzando an ms la voz:

Quin?

Entonces Garrone, compadecido del pobre Crossi, se levant de pronto y dijo resueltamente:

He sido yo!

El maestro lo mir. Mir a los alumnos que estaban atnitos y luego repuso con voz tranquila:

No, no has sido t.

Y despus de un momento aadi:

El culpable no ser castigado. Que se levante!

Crossi se levant y rompi a llorar.

Me pegaban y me insultaban, yo perd la cabeza y tir...

Sintate interrumpi el maestro. Que se levanten los que lo han provocado.

Cuatro se levantaron con la cabeza gacha.

Vosotros dijo el maestro habis insultado a un compaero que no os provocaba, os habis redo de un desgraciado y habis golpeado a un dbil que no poda defenderse. Habis cometido una de las acciones ms bajas y ms vergonzosas con que se puede manchar criatura humana. Cobardes!

Dicho esto, sali por entre los bancos, tom la cabeza de Garrone, que estaba con la vista pegada en el suelo y, alzndole la cabeza mirndole fijamente, le dijo:

Tienes un alma noble!

Garrone, aprovechando la ocasin, murmur no s qu palabras al odo del maestro; y ste, volvindose hacia los cuatro culpables, dijo bruscamente:

Os perdono.