< Me llamo Ana Frank (fragmento) >

Leído por I.d.C.T.M. de 5C el 2022-12-01

Texto

Obra: Me llamo Ana Frank
Autor: Carmen Gil

Música

Obra: Theme from Schindler's List
Autor: John Williams
Intérprete: Orquesta Sinfnica de Boston

Era un da caluroso de julio. Mam estaba en la cocina, preparando una choucroute, creo recordar, porque la casa ola a repollo. Pap haba salido a trabajar temprano. Margot lea en el saln y yo estaba ordenando mi coleccin de fotografas de actrices de cine. De pronto, alguien llam a la puerta y mi madre sali a abrir. Era un seor con una carta para mi padre. En ella deca que l y mi hermana Margot tenan que presentarse ante las SS. Las SS eran una especie de polica al servicio de Hitler.

Nada ms leer la citacin, mi madre se ech a llorar como una desesperada. Todos habamos odo hablar de ese tipo de citaciones. Se deca que los que acudan a ellas acababan encerrados en un campo de concentracin.

Cuando pap lleg a casa, mam y l nos sentaron y nos explicaron que llevaban ms de un ao preparando un refugio para escondernos en l en el momento en que lo necesitramos.

Ese momento haba llegado. Fue la primera vez que sent miedo de verdad.

Con los ojos llenos de lgrimas, me encerr en mi habitacin. All cog la cartera del colegio y met unas cuantas cosas dentro. Lo primero: mi diario, claro. No poda marcharme dejndome a Kitty por detrs. Tambin ech algunas plumas. Pap nos haba dicho que no podamos llevar maletas para no levantar sospechas. Estaba tan nerviosa y aturullada que no atinaba a escoger. Decid llevarme tambin un cuaderno. Ah!, y un cepillo. Mi pelo negro y brillante era el rasgo fsico del que me senta ms orgullosa. Me gustaba pasarme el cepillo una y otra vez hasta dejarlo liso y desenredado. Ana la presumida. Pero en ese momento no estaba para coqueteras.

Mir a mi alrededor y suspir. Cunto tardara en ver de nuevo mi habitacin En poder hojear mis libros o achuchar a mi mueca preferida. En ponerme mi vestido de lino blanco. En or el tictac de mi despertador

Entre hipidos, consegu ponerme, uno encima de otro, unos cuantos trajes para poder llevarlos conmigo. En slo unos minutos, de ser una nia tirando a flaca, me transform en una chica rellenita. O eso pareca, con tanta ropa encima. Casi me asfixio de calor!

Aunque me empe en llevarme conmigo a mi gato Moortje, mis padres se negaron en redondo. Un puado de judos, con la estrella amarilla en la ropa, bolsas y carteras en las manos y un gato a cuestas, poda resultar de lo ms sospechoso. As que no tuve ms remedio que dejarlo en casa con una nota para el vecino. Al menos me iba con la tranquilidad de que mi gatito estara bien cuidado.

Para colmo de males, cuando salimos de casa llova a cntaros. Pareca que la noche haba decidido llorar con nosotros. A pesar de todo, en el fondo de mi corazn brillaba una pequea luz. Esa que haca que todo para m se convirtiera en una aventura. As que respir hondo, me sequ las lgrimas, mir a mis padres y apret el paso dispuesta a empezar nuestra nueva vida llena de energa y de esperanza.