La ltima teora

20/03/2024 - C.R.E. - 6A

Texto

Obra: Deseos de nunca acabar
Autor: Vanesa Prez-Sauquillo

Música

Obra: Junes Lullaby
Autor: Harvei Alexei

Cuando el gran cientfico, ya anciano y ciego, explic su teora, el paraninfo de la antigua universidad tembl.

Todos los asistentes nos levantamos.

La mayora para abuchearlo.

Otros, en cambio, aplaudimos con fervor. Haca falta valor para decir aquello.

Es lo que ocurre al pedir un deseo -haba explicado-. Estoy pensando en fuentes, en pozos, en monedas. Todos lo hemos pedido alguna vez -el viejo carraspe-. Lanzas un penique y, por un momento, ves cmo tu reflejo se deshace en las ondas, las ondas de la superficie. Luego tu imagen, poco a poco, vuelve a recuperar su forma. Y te mira. Y t la miras -deca el ciego. Algunos sonrieron-. Y entonces te vas. Pero ocurre. Yo he sido testigo.

Hubo un gran silencio.

Tu reflejo recoge la moneda -continu-. S, tu otro yo. La recoge y se va. Se va a ponerse manos a la obra.

Y con aquella frase se acab su prestigio.

La figura ms slida del academicismo del siglo XIX cay profundamente en el descrdito y tuvo que abandonar por fin las aulas.

Nadie, ni yo, nos dimos cuenta entonces de que aquel que haba hablado no era l, sino el yo de su reflejo.

El que haba recogido la moneda y cumplido el ltimo deseo de un anciano: volver a hacer temblar a un paraninfo. Crear un terremoto de abucheos, carcajadas y aplausos en la universidad donde haba sido un gigante y ahora entraba a tientas, arrastrando los pies y la apata.